El cuatro de septiembre pasado estuvo en Melilla el dramaturgo Fernando Arrabal, aunque su visita era de carácter privado mantuvo un encuentro con las autoridades locales quienes le informaron que el edificio del desaparecido Cine Nacional llevará su nombre, una vez que concluyan las obras de su rehabilitación.
Llevaba cuatro años Arrabal sin visitar la ciudad donde nació y muchos esperábamos que se anunciara un cierto compromiso, un ofrecimiento, algo en definitiva, relativo a la creación de la futurible fundación Fernando Arrabal para albergar su legado. Nada de eso ocurrió. En su estancia en la ciudad el dramaturgo almorzó con miembros del Gobierno, entre ellos el alcalde-presidente Imbroda y la consejera de Cultura, Simi Chocrón, y nadie sacó a relucir el viejo proyecto iniciado hace un lustro.
Hay que recordar que en enero de 2004 Simi Chocrón anunció que mantenía conversaciones con Fernando Arrabal para que éste cediera su legado y otros fondos de arte (importantes pinturas, esculturas,...) con la finalidad de crear una fundación “que refleje la figura y la trayectoria artística de este ilustre melillense”. De hecho, se supo entonces, Chocrón mantenía “un contacto casi diario con el artista, ya sea por teléfono o por correo electrónico, a pesar de la distancia, ya que Arrabal está afincado en París. En estos momentos, Arrabal está esperando la recepción de los planos de los posibles proyectos para ubicar la fundación”.
El 02/03/2004 el diario Melilla Hoy sobre el tema tituló “Arrabal reitera su intención de ceder sus fondos a Melilla” y en la noticia se daba cuenta que Simi Chocrón y Manuel Ángel Quevedo, entonces consejero de Fomento, continuaban las gestiones con el autor teatral, tanto que hasta París viajaron. Un mes después Imbroda reiteró el interés de la Ciudad por el tema (www.meliya.com 22/04/2004).
En junio de ese año Simi Chocrón informa a la ministra de Cultura, entonces Carmen Calvo, de que la futurible fundación podría instalarse en el edificio “Las peñuelas”, en Melilla la Vieja, para lo cual tendría que contar con la ayuda del Ministerio para la rehabilitación de lo que fueron en su día los locales del Cuartel de la Compañía de Mar (www.meliya.com 23/06/2004 ). Chocrón no consiguió el compromiso de Calvo.
Un año después Chocron visita a Calvo en Madrid “con objeto de crear una fundación en Melilla que recuerde a uno de sus escritores más importantes, Fernando Arrabal” y para tratar además de la adquisición por parte de la Ciudad Autónoma del Cine Nacional (El Telegrama de Melilla 05/04/2005). Según Chocrón “la ministra mostró su compromiso a colaborar para que el proyecto se haga realidad, ya sea a través de una fundación, museo o lo que sea” (El Faro de Melilla 07/04/2005). Días después Chocrón informó que había invitado al dramaturgo a Melilla para hablar del tema de los fondos y se citó la Casa del Reloj como edificio de destino futuro para ellos (El Telegrama de Melilla 13/04/2005).
Ese año Arrabal fue galardonado con “La Legión de Honor en promoción 14 de julio” por la República Francesa, distinción que suma a numerosos premios, entre ellos el Nadal de Teatro, Nacional de Literatura Dramática, el Gran Premio Teatro de París, el Oby de Nueva York, el Premio Teatro de la Academia Francesa...
El caso es que el nombre de Arrabal desaparece de los titulares de la prensa local y en los años siguientes poco se sabe de él. Tan sólo que en 2006 se organiza en Marruecos por el Instituto Cervantes la “Semana de Arrabal en Marruecos” como homenaje al autor teatral y para que el público marroquí tuviera la oportunidad de intercambiar experiencias y conocimientos con él.
Ya no aparecen más titulares en la prensa de Melilla hasta los citados de comienzos de septiembre de este año, cuando Arrabal y su mujer visitaron la ciudad y almorzaron con miembros del Ejecutivo local. Ahí se perdió una gran oportunidad de retomar el tema de la fundación porque al día siguiente el matrimonio viajó hacia Ciudad Rodrigo, localidad donde Arrabal pasó parte de su infancia y adolescencia. El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo organizó un acto para recibir al dramturgo el seis de septiembre y así se puede leer en su página web: El alcalde hace un llamamiento a los mirobrigenses para que arropen a Fernando Arrabal en el día de su homenaje .
En el transcurso del acto que se celebró en el Teatro Nuevo de Ciudad Rodrigo que, a partir de entonces, se denomina Teatro Nuevo Fernando Arrabal, se habló de su legado y el autor teatral dijo que le “encantaría” que parte de éste “se viera en Ciudad Rodrigo pero en este caso se impone un acuerdo nacional o por lo menos regional” para que se haga como él quiere. (ver diario Norte de Castilla).
O sea, a modo de resumen, la cronología de los hechos es la siguiente: tras el viaje de los consejeros Chocrón y Quevedo a París, se entiende que había en el Ejecutivo local verdadero interés por crear la Fundación Fernando Arrabal. Se tardó en conseguir el dinero del Ministerio de Cultura para rehabilitar el edificio de “Las Peñuelas” para convertirlo en Museo Arqueológico y dejar libre la “Casa del Reloj”. Es verdad que hubo retraso pero las obras están en marcha en el momento en que Arrabal y su mujer visitan Melilla (en viaje privado, no debe de olvidarse), 4 de septiembre de 2008, y nadie, nadie entre los responsables políticos, retoma el tema del legado. No se entiende que se dejara una ocasión puesta en bandeja.
24 horas más tarde, el seis de septiembre, no sólo tienes un competidor en el objetivo sino que éste se te ha adelantado claramente.
El Ejecutivo local debe explicar qué ha pasado en este tema. No se entiende que los sucesivos Gobiernos locales se hayan gastado tanto dinero en dotar de contenidos a Melilla la Vieja y se deje pasar una oportunidad como la descrita: que un autor de fama internacional (nacido en esos recintos históricos) que, libremente y sin invitación previa, se acerque a tu puerta un día antes de que en Ciudad Rodrigo le pidan su legado y no confirmes la oferta que le realizaste en el pasado.
No se entiende.