“El Periódico Melillense forma parte del lado oscuro, con su actitud contestataria se ha quedado fuera de las subvenciones y por ello el periódico tuvo que desaparecer. De cualquier manera, Gómez Bernardi sigue intentado que se escuche su voz a través de la página web www.melillense.net. El periodista no ha querido participar en este reportaje porque, según cuenta, está cansado de dar la cara y de darse de bruces con el muro que impone el Ayuntamiento...”.
Impresionado me quedé el pasado jueves, cuando escuché estas palabras que un locutor pronunció en el transcurso de un reportaje emitido por “i Melilla Televisión”, dedicado éste a las supuestas subvenciones de la Ciudad Autónoma a los medios de comunicación.
Impresionado y molesto, muy molesto porque el citado locutor llamó a mi domicilio la semana anterior para solicitarme unas declaraciones al respecto y me negué. En realidad le dije al periodista que no quería participar porque estaba cansado de ser el único en dar la cara y de hacerle el juego a otros (las palabras muro y Ayuntamiento son pura invención). Tras esto, a modo de explicación a un compañero de trabajo, argumenté también que no quería hablar en un reportaje que se iba a emitir en un canal propiedad de una empresa privada que ha pedido estar entre los beneficiarios de los convenios suscritos por la Ciudad Autónoma. También le dije algo más que ya no recuerdo y me ofrecí a facilitarle cualquier tipo de información, documentos varios y datos para que su reportaje tuviera mayor rigor informativo. Quedamos en que, a lo mejor, me llamaría un día después.
La llamada no se produjo y por ello hoy escribo estas líneas.
El ejecutivo local, el Gobierno Imbroda, la Ciudad Autónoma... no tiene culpa alguna de que “El Periódico Melillense” haya dejado de publicarse por el momento. Nunca, nunca, solicitamos subvención alguna o suscribir convenios publicitarios, tan sólo ofertamos nuestro producto para que la administración local lo utilizase como soporte para la publicidad institucional en la medida que estimara conveniente. Es cierto, aunque algunos no se lo crean, que sí recibimos oferta clara para entrar en el juego de los convenios pero su aceptación hubiera conllevado una variación de nuestro posicionamiento inicial al respecto.
De nuestra postura sobre este tema informamos en su momento a nuestros lectores en varias editoriales y artículos de opinión de diferentes números de “El Periódico Melillense”. Esto se puede comprobar de manera fácil accediendo al archivo en PDF que se encuentra en este espacio web.
Nuestro punto de vista sobre el empleo del dinero público en publicidad institucional lo hemos expuesto desde el inicio de este espacio web y sólo es necesario leer un poco para saber qué opinábamos y qué seguimos opinando en la actualidad.
En cuanto a la parada de “El Periódico Melillense” es de muy fácil explicación: había muchos amigos y colaboradores en el proyecto pero sólo dos personas de trabajo diario en su confección: una, en la redacción-maquetación y, otra, en la venta de publicidad. Cuando estábamos de vacaciones en los días de la Navidad pasada y una de estas personas lejos de Melilla, la otra tuvo un problema personal grave y se vio obligada a dejar de trabajar. Así de simple. Pasaron los meses y no pudo volver al trabajo. Es decir, me quedé sólo para realizar ambas funciones y ya no tengo edad para tanto desgaste. Ahora espero encontrar a alguien que esté interesado y reúna ciertos requisitos para ocupar la plaza de comercial. Así de fácil.
No hay prisa. Esta publicación no es un negocio que aporte grandes beneficios, todo lo contrario, hay que andar muy despacio para no perder sumas importantes. Quizás volvamos en dos meses, o en dos años, qué más da.
Mientras esto pueda llegar a ocurrir, en www.melillense.net seguimos varios amigos confeccionando, de forma altruista, un servicio público; ejerciendo la función para la que iniciamos el proyecto: aportar información sobre Melilla y alrededores. La máquinaria está engrasada y seguimos recopilando datos sobre la actualidad que se archivan y están ahí, disponibles para publicar en papel en un futuro indeterminado.
Por último, quiero destacar que lo "del lado oscuro" y "actitud contestataria" son licencias literarias que no se si nos sitúan en las guerras de las galaxias o en los últimos años del anterior régimen, ambas situaciones son lejanas a una realidad que es muy simple: vamos por libre y esperamos mejores vientos.