Debido a la mediatización que existe en la mayoría de los medios de comunicación de ámbito local hace tiempo que decidí comparar varios artículos para analizar un hecho noticiable.
Así, hoy he leído en titulares que “El PP de Melilla respaldará la candidatura de Mariano Rajoy” mientras que en el cuerpo del artículo figuran unas palabras del presidente regional del PP, Arturo Esteban, en las que, se supone, se explica el citado titular: “como presidente regional del partido voy a apoyar la candidatura de Mariano Rajoy, que es el sentir mayoritario de las personas que van a ir como compromisarios y creo que es el sentir unánime del partido”. Hombre, ahí parece que el “gate keeper”, el editor responsable del titular, ha unificado partido y persona porque, según se puede leer más adelante, Esteban no es el único residente en la ciudad que participará en el Congreso nacional del PP, ya que, según se informa en artículo, acudirán como representantes de Melilla veinte “elegidos” y cinco compromisarios natos (los tres parlamentarios, el presidente del partido y el portavoz del Ejecutivo local en sustitución de la secretaria general, Mari Carmen Dueñas que ocupa plaza de parlamentaria).
En otro periódico, bajo el titular: “El PP de Melilla apoyará a Rajoy en su candidatura a la presidencia del partido”, en el texto del artículo se añade que para Arturo Esteban la mayoría de los “27 compromisarios que acudirán al Congreso Nacional en representación del PP melillense le han mostrado su intención de votar a Mariano Rajoy, cuya candidatura defendió porque “encarna la serenidad, la fortaleza y la experiencia tanto en el partido como en el Gobierno”.
Ambos editores deberían de haber tenido en cuenta que Esteban también dijo, como figura en uno de los artículos, que su opción es persona: “cada compromisario tiene su libertad de voto, yo digo cuál es mi compromiso, pero por lo que yo he hablado con los demás, la intención de su voto parece seguir la misma línea”.
Yo, con mi escaso entendimiento ilustrado, hubiera escrito: “Esteban aboga porque los representantes de Melilla apoyen la candidatura de Rajoy”, quizás un título más ajustado a la realidad de un partido en el que Esteban no parece ser el líder incuestionado.
Pero claro, el PP de Melilla, a mi parecer, no funciona de forma muy normal en los últimos tiempos y, para muestra, el caso de mi vecino de tiempos infantiles y no por ello objeto de muchas de mis críticas políticas, el senador perpetuo melillense Carlos Benet (ya -ex), a quien me agrada ver pateando de nuevo las calles de nuestra ciudad después de superar un grave estado de salud.
Informa “El Telegrama” que en cuanto al ofrecimiento de Benet de seguir trabajando por el partido, Esteban indicó que “al señor Benet no le he visto que se haya postulado para trabajar por el partido, creo que se ha postulado para trabajar en la Ciudad Autónoma, y ya no me compete saber qué conversaciones estará teniendo el Presidente de la Ciudad con él”. Extrañas palabras para el máximo dirigente del partido en Melilla que tendría que tomar parte en conversaciones tan interesantes. ¿Qué ha dado a entender Esteban con esas palabras?, en respuesta sencilla: que Imbroda es quien decide y que así se vio cuando los periodistas preguntaron hace tiempo a Dueñas, tras las elecciones Generales, si abandonaría su puesto de consejera. Imbroda fue claro entonces, les dijo a los periodistas que la pregunta se la tenían que haber hecho a él. Y eso que Dueñas es secretaria general del PP de Melilla.
Tras recordar que Imbroda, el pasado 10 de abril, manifestó que la posibilidad de que haya más de un candidato a la presidencia del PP "sería un ejemplo" de que es un partido "muy vivo”, dudo mucho que los titulares citados sean los correctos porque el presidente de la Ciudad dijo entonces que: "una vez que sepa cuántas candidaturas se presentan, ya será entonces el momento de opinar y votar".
Intuyo que, a nivel local, vienen cambios en el partido conservador, o de otra forma más sincera: algunos amigos de reminiscencia popular, que se reúnen a comer de forma frecuente, me comentan que hay quien ha querido ingresar en el grupo ¿opositor?.
Tiempo al tiempo