Quedan muy pocos días para las las elecciones y la suerte parece que ya está echada.
El plazo ya ha expirado para el envío del voto por correo. Desconfío del resultado que pueden tener esos votos “secretos” que se han entregado en grupos en las ventanillas de Correos pero qué le vamos a hacer, así está el sistema y con él llega la picaresca que, a la vista de lo escuchado y leído en días precedentes, ha abundado en esta campaña. Estoy convencido que esos votos alterarán el resultado final en algún que otro escaño.
No es lógico que uno tenga que presentar la documentación para retirar la solicitud; al entregarla, y al recibir el sobre con las candidaturas para, después, a la hora de certificar éste con el voto en su interior, cualquiera pueda depositarlo de forma anónima. Es increíble, con ello se favorece la “gestión” de grupos de sobres por parte de cualquier organización con tan sólo disponer de un sistema de recogida y relleno de impresos. El sistema habría que cambiarlo para los votos por correo enviados desde la misma localidad en que se está censado y, así, se evitarán los intentos de posible “manipulación”.
Por lo demás intuyo, quiero creer, que los melillenses ganaremos con la renovación de la Asamblea de la Ciudad Autónoma en el sentido de que, presumiblemente, entrarán en ella nuevos oradores. Escribo esto porque ayer y antes de ayer me entretuve en ver las entrevistas grabadas por Televisión Melilla (TVM) a los candidatos del PSME-PSOE, Dionisio Muñoz, y de Convergencia de Melilla (CML), Alberto Weil.
No sé si este último, Weil, alcanzará la cifra del 5% de los votos emitidos, necesaria para obtener un escaño en la Asamblea, pero, si la obtuviera, creo que, por lo demostrado en la entrevista que le realizó el director de TVM, Juanjo Medina, su carácter tranquilo y modos educados pueden contribuir a que la próxima corporación discurra de forma más sosegada que la que ahora finaliza. Weil supo lidiar a Medina que -es mi impresión- trató de examinarle de su preparación y conocimiento del programa electoral que presenta CML a estas elecciones. Weil no fue el “novato” que algunos esperaban, transmitió la sensación de que va en serio, que no está sólo, y de que la candidatura de CML es una opción sensata. Si consigue el escaño, es muy posible que Weil tenga una larga trayectoria política.
Con respecto a la entrevista a Dionisio Muñoz, tengo que confesarle lector/a que me sorprendió el candidato socialista aunque le conozco desde hace tiempo y sé de su capacidad de evolución. Muñoz se mostró como el líder local de una formación de ámbito nacional, con la seguridad que da el respaldo de su infraestructura, e hizo gala de fuertes convicciones ideológicas. Aclaró cualquier duda manifestada por Medina sobre el programa electoral y viabilidad de éste e, incluso, desarmó los argumentos del director de TVM a quien, por ejemplo, recordó su etapa de secretario general de la Unión del Pueblo Melillense cuando exigía transparencia en la gestión del Gobierno local. Además, el candidato socialista exhibió un buen dominio del lenguaje televisivo y supo cerrar el programa con un discurso claro y directo al telespectador, aderezado con sonrisa sarcástica cuando hizo alusión al voto por correo.
Esta noche y mañana comparecen los dos últimos candidatos, “los gallos de pelea” de la corporación que finaliza -que me perdonen el calificativo pero se lo tienen bien merecido ambos-, Mustafa Hamed Moh “Aberchan”, candidato de Coalición por Melilla (CpM), y Juan José Imbroda Ortiz, Partido Popular (PP).
La entrevista que se emitirá esta noche de Juanjo Medina a Mustafa Aberchan no hay que perdersela, ambos se conocen bien (han sido aliados y enemigos en mociones de censura pasadas) y puede surgir alguna sorpresa que otra.
Tampoco hay que dejar atrás la entrevista que tenga Medina con Juanjo Imbroda porque echará el cierre a la campaña y, tras ella, podremos analizar las cuatro celebradas. Será una forma ilusa de creer que hemos visto un debate en la emisora pública que pagamos todos los melillenses. Ahora bien, en la otra emisora de televisión, i-melilla, tampoco se ha podido ver un debate entre representantes de las cuatro formaciones que se presentan a las elecciones porque el Partido Popular no ha acudido.
En fin, suceda lo que suceda el domingo, intuyo, o quiero creer, que la ciudadanía melillense ganará tras las elecciones y en la próxima Asamblea se elevará el nivel de los oradores pero, claro, para ello, el sillón presidencial debe de ocuparlo una persona que deje expresarse a los diputados/as locales.