A la vista de la saturación existente de empresas dedicadas a la información, no es aventurado afirmar que el negocio de los medios de comunicación en Melilla debe ser sumamente rentable. Así por lo menos lo entiendo yo y se lo recomiendo a todos los empresarios que conozco porque donde caben una docena puede sumarse uno más.
Sin embargo, los profesionales que trabajan para estas empresas lo tienen un tanto difícil en el sector privado: contratos precarios en la mayoría de los casos (sin reconocimiento de la categoría o titulación) y nóminas que se mueven alrededor de los mil euros cuando llegan a esa cifra. Este comentario ya lo he escrito antes en esta sección como recordará lector/a pero lo rescato ahora porque el pasado día diez de este mes, según contó al día siguiente el diario Sur, “el presidente de la Ciudad se comprometió ayer públicamente, tal y como hiciera el jueves en el espacio 'Melilla en la onda' de Onda Cero, a hablar personalmente con los editores de todos los medios de comunicación de la ciudad con el fin de intentar que parte del dinero que reciben en virtud de los convenios publicitarios revierta en los trabajadores de la información. ‘A ver si tengo suerte’, señaló el presidente, quien, no obstante, quiso dejar claro que no tiene ninguna influencia entre los responsables de los medios y por ello desconoce si sus gestiones tendrán frutos”.
Desconozco, o por lo menos no tengo pruebas tangibles, si el presidente de la Ciudad tiene “influencia” sobre los responsables de las citadas empresas pero, sí es cierto, él es la máxima autoridad de una institución que, muy probablemente, es el principal cliente de los medios de comunicación de ámbito local debido a los convenios suscritos entre éstos y la Ciudad Autónoma.
En fin, mientras Imbroda se preocupa por los “curritos/as”, quienes son los actores/as que trasladan la información (institucional o no) al papel, a las ondas y a las redes, el universo mediático local sufre algunos cambios en estos días que preceden a la carrera de las Elecciones Locales del 2007. Por ejemplo, el pasado lunes se emitió, vía soporte de Cablemel, el primer informativo producido por I-Melilla, empresa relacionada con el grupo Gaselec que, desde ahora, será competencia de Televisión Melilla (TVM) de la empresa pública Información Municipal, S.A. (INMUSA). Por otro lado, la empresa especializada en Internet, Ciudad Media, S.L., ha anunciado que reformará su portal y periódico digital Meliya.com separando los servicios informativos en otro dominio, infomelilla.com. También hay novedad en la prensa escrita ya que en esta jornada es noticia que “uno de los medios más importantes a nivel nacional de la prensa de difusión gratuita, ‘Gaceta Local’, aterriza en Melilla de la mano de Melilla Hoy”. Esta nueva publicación, ‘La Gaceta Local’ de Melilla, pertenece al grupo empresarial que preside Enrique Bohórquez López-Dóriga, el editor del diario Melilla Hoy.
Mientras se mueven estas fichas en el tablero mediático, los dos canales de Televisión Digital Terrestre, adjudicados a Ciudad Autónoma de Melilla para su concurso, siguen pendientes de adjudicación, después de que quedara desierto el concurso convocado para su concesión, a pesar de que hubo dos ofertas. Por ahora, según se ha publicado recientemente en el diario Melilla Hoy, “se está valorando cuál va a ser el procedimiento a seguir, esto es, si se va a convocar un nuevo concurso o se va a optar por un negociado sin publicidad”.
Qué le voy a contar, lector/a, creo que usted entiende perfectamente cómo está el patio y puede sacar sus conclusiones, no hace falta incidir más, es evidente. Ahora bien, en este “camarote de los hermanos Marx”, ¿cabe otro más?