Además de decir que “el señor Rodríguez Zapatero se vuelve a mostrar como un embustero empedernido”, el presidente regional del Partido Popular (PP), Arturo Esteban, aseguró ayer públicamente que no existe partida específica en los Presupuestos Generales del Estado de 2007 que contemple la construcción de un nuevo hospital en la ciudad.
En su intervención ante los periodistas, Arturo Esteban comentó que el anuncio de Zapatero sobre la construcción del centro sanitario fue el “tema estrella” de la visita a la ciudad del presidente del Gobierno y, analizó, a su manera, la repercusión que tuvo la noticia y la situación actual: “aquí poco menos se vuelve loco todo el mundo con lo del hospital y demás y tal... Todas esas cosas ya se van frustrando. Según va pasando el tiempo, llega el momento en donde ésto culmina, precisamente, culmina, pues, cuando en los Presupuestos Generales del Estado no aparece ni una sola peseta para este centro sanitario”.
En el transcurso de la rueda de prensa el presidente regional del PP afirmó también que las partidas presupuestarias destinadas a la inversión del Estado en la ciudad han bajado, progresivamente, desde que el PSOE está en el Gobierno central y cifró en 50 millones de euros la cantidad destinada para este fin en el ejercicio 2007, frente a los 130 millones que anunció en días pasados el delegado del Gobierno, José Fernández Chacón.
La réplica a Arturo Esteban llegó ayer, entre las dos y las tres de la tarde (vía fax), a las redacciones de los medios de comunicación mediante una nota de prensa de la Delegación de Gobierno en la que se señala que: “por mucho que se empeñe el Presidente del Partido Popular en Melilla en confundir y engañar a la Opinión Pública, la documentación oficial que existe en estos momentos y que ha sido entregada en el Congreso de los Diputados para su estudio y aprobación si procede, es incontestable, y así, en el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 2007, en el Programa 2223 del Capítulo 6º, el nuevo Hospital de Melilla tiene asignada la cantidad de 1.350.810 euros (224.755.000 de las antiguas pesetas) que, con las cantidades que asimismo se contempla en el Proyecto de Presupuestos para los años sucesivos permitirán que en un próximo futuro Melilla cuente con un Hospital moderno y acorde con las necesidades de la Ciudad”. No me resisto a dejar de reseñar que esta información, emitida por la Delegación del Gobierno, no pudo ser conocida ayer noche por los televidentes que sintonizaron el noticiario de Televisión Melilla (TVM): en su retina y oídos sólo impactaron las imágenes y sonidos de la rueda de prensa impartida por Esteban, no la réplica gubernativa. ¡Ay, el servicio público del ciclista!.
Ironías a un lado, volviendo a la nota en sí, llama la atención el nuevo emplazamiento que se le realiza a Esteban para que cambie de actitud: “esta Delegación del Gobierno rechaza el lenguaje bananero, chabacano y grosero al que últimamente nos tiene acostumbrados el señor Esteban y le pide que modere su lenguaje por respeto a todos los melillenses, y espera que todavía tenga la gallardía de pedir disculpas, como se le solicitaba en un anterior comunicado de esta Delegación, por su mentira sobre el 'entreguismo' de Melilla por parte del Gobierno de la Nación”.
El dinero y las viviendas de promoción pública
La actitud que sí sorprendió ayer a los espectadores de TVM fue la mostrada por el director provincial de Fomento, Juan Pedro Arana, quien, en referencia a futuras construcciones de viviendas de promoción pública, dijo que: “se acabó el rollito de inaugurar la obra, de recibir las llaves y utilizar ésto como una herramienta política, al servicio de los políticos de turno”. Dio la impresión Arana de estar exultante, en una extraña postura de superioridad, porque en el proyecto de nuevo acuerdo para construir viviendas públicas en Melilla, el Gobierno de la Ciudad Autónoma debe comprometerse a la promoción de 600 viviendas, con el dinero obtenido de las ventas de viviendas construidas gracias a los dos anteriores convenios (2001-2005 y 2002-2006), mientras que el Ministerio, a través de la empresa pública SEPES, construirá otras 600 viviendas y definirá los criterios para el reparto.
Ahora bien, dejando a un lado el extraño comportamiento de Arana, sí me gustaría saber el destino de las cantidades recaudadas por las ventas de las viviendas de promoción pública de los dos anteriores convenios financiados por el Estado y gestionados por la empresa pública local Emvismesa (2001-2005 y 2002-2006). O el destino final de aquella operación bancaria de crédito de tres mil millones de pesetas que se aprobó por el Pleno de la Asamblea, en las sesiones del 30/05/2001 y del 30/9/2001, y que conllevó la firma del convenio Ciudad Autónoma-Emvismesa, en virtud del cual la sociedad municipal se convertía en la perceptora directa de las rentas de alquileres e hipotecas de las Viviendas de Protección Oficial (VPO) de la ciudad y se comprometía a reintegrar a la Ciudad Autónoma dos mil millones de pesetas, a cambio de las rentas de alquileres e hipotecas por un plazo de quince años. Esas cantidades, ¿han servido para construir nuevas viviendas de promoción pública? y, si es así, ¿cuáles son éstas?.
En aquellos días, según el Diario Sur (02/08/2001), el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, anunció que la operación de crédito podría volver a repetirse “en dos o tres años” porque esta fórmula, según Imbroda, constituía una garantía para la construcción de más viviendas y la realización de proyectos urbanísticos y sociales en la ciudad. “Todo lo que vaya contra ésto es una falta de visión política fiscal e incluso Ceuta nos ha copiado esta operación financiera con un importe de cuatro mil millones de pesetas”, explicó Imbroda. Añadía el diario que Emvismesa, entonces, tenía derechos de cobro de más de diez mil millones de pesetas, además de la incorporación de ocho mil millones de pesetas procedentes del convenio firmado con el Ministerio de Fomento para la construcción de 800 viviendas (convenio 2001-2005).