El tema del anunciado cese de la viceconsejera de Empleo, Inés Urdiales (PP), ha vuelto en estos días a la actualidad local. En esta ocasión ha sido el secretario general del PSME-PSOE, Dionisio Muñoz, quien el pasado viernes rescató el tema del olvido: “la tercera vez que intentan destituir a esta mujer, y no es la tercera, ni la cuarta ni la quinta vez que la humillan, arrinconándola y postergándola como miembro del Gobierno”. El anuncio de Muñoz, en el que daba a entender que el supuesto cese se había tratado en la reunión del Gobierno de esa mañana, fue contestado el mismo día desde el Ejecutivo Local a través de su portavoz, Daniel Conesa, superior inmediato de Inés Urdiales en el área que ésta gestiona, la Viceconsejería de Empleo. Conesa explicó que el Consejo de Gobierno no es competente para nombrar o destituir a sus miembros porque “ésa es una decisión del presidente de la Ciudad Autónoma” y precisó que “el mismo día que nos nombra estamos a disposición de ser destituidos por los motivos que sean, de reestructuración o demás”.
Esa tarde, Inés Urdiales, en declaraciones al diario Melilla Hoy, dijo “no saber absolutamente nada” sobre las manifestaciones del líder socialista, de las que tuvo conocimiento “a través de la prensa”, cuando “me encontraba trabajando con el consejero de Economía”. El citado diario explica en la edición del pasado sábado que respecto a su ausencia en la fotografía de las mujeres del Gobierno Imbroda, tomada el Día Internacional de la Mujer, Urdiales señaló que ese día se encontraba reunida con el director provincial del Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE), Joaquín Arana, una entrevista que duró “prácticamente toda la mañana”, por lo que “no sé si me llamaron o no para hacer esa foto”.
Cronología
La ausencia en una fotografía de Inés Urdiales y los comentarios que ello suscita no es nuevo en la actualidad informativa pues ya ocurrió en el otoño pasado. La historia comenzó el 29 de octubre de 2005, cuando la secretaria de Política Municipal y Portavoz adjunta de la Ejecutiva del PSME-PSOE, Ana Mansilla, anunció que el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, iba a realizar una remodelación en su equipo de Gobierno que afectaría a tres de sus miembros. Según Mansilla, los cambios a efectuar eran: la viceconsejera de la Mujer, Mercedes Espinosa, sería sustituída por la secretaria general del Partido Popular, Mari Carmen Dueñas; José María López Bueno, viceconsejero de Economía y presidente de Proyecto Melilla, S.A., sustituido por el director del puerto y secretario de Economía de los populares, José Luis Almazán; y la viceconsejera de Empleo, Inés Urdiales, sería reemplazada en su cargo por la directora general de Recursos Humanos, María José Gómez.
Dos días después del anuncio de Mansilla, con motivo de la celebración de un Pleno de la Asamblea, Imbroda, a través de una foto para la que posó con el presidente de Proyecto Melilla S.A., José María López Bueno, y con la viceconsejera de la Mujer, Mercedes Espinosa, quiso desmentir los anuncios realizados por Ana Mansilla pero Inés Urdiales no apareció en imagen alguna. Aquello contribuyó a acrecentar los rumores sobre su posible separación del equipo de Gobierno.
El tema del posible cese, o rumor quizás interesado, ha estado en la actualidad desde entonces. De hecho, el 28 de diciembre de 2005, "Día de los Inocentes", estaba previsto que el Consejo de Gobierno conociera, en el décimo octavo punto del Orden del Día, "la remodelación parcial del equipo de Gobierno" pero el asunto fue retirado del debate por propuesta del presidente (ver acta de la sesión). De aquella fallida remodelación se dijo después que sólo había sido una "inocentada" pero algunos quisieron "ver" un intento del presidente de iniciar una remodelación en la que podía haber estado incluída Inés Urdiales.
La pérdida de confianza
Hasta ahora tan sólo han trascendido a la actualidad informativa estos datos sobre el posible cese de Urdiales y, tras su lectura, se puede deducir que sólo es un rumor que interesa a los grupos de la oposición, tras haberse producido algunas casualidades, pero, quizás, existan otros datos que usted lector/a, es posible, desconozca.
¿Por qué Urdiales puede haber perdido la confianza de Imbroda?. Es difícil de explicar, como es difícil de explicar que después de haber sido una de las personas que más destacó en las filas de la Unión del Pueblo Melillense durante la corporación anterior (1999-2000) no figurase en los puestos de "elegibles" de las listas conjuntas que presentó este partido junto al Partido Popular, en un tiempo en que todavía no se había consolidado la fusión de ambas formaciones políticas. Aquella ausencia destacada de Urdiales se justificó en que la lista había tenido que ser consensuada y que ambas formaciones tuvieron que renunciar a "colocar" en puestos de salida a personas destacadas. Sin embargo, en los rumores de la calle se señalaba al ámbito de las personas cercanas a Imbroda la ausencia de Urdiales. Los rumores se acallaron con la designación de Urdiales como viceconsejera de Empleo.
Dejando a un lado las motivaciones que sugerían los citados rumores, quizás la pérdida de confianza en la persona de Urdiales venga del litigio que ésta mantiene con la Administración local con respecto a su puesto de trabajo, pues éste ha sido excluído del proceso de consolidación de empleo que se lleva a cabo, por iniciativa de la Consejería de Administraciones Públicas, con la participación de los sindicatos representantivos en la Ciudad Autónoma. Precisamente, a modo de confirmación, y casualmente coincidente con el anuncio de Muñoz sobre el cese de Urdiales, el pasado viernes se publicó el número extraordinario 5/2006 del BOME del BOME en el que se da cuenta de las diferentes órdenes relativas a las normas generales de la convocatoria para la provisión en propiedad y por procedimiento de concurso, de plazas vacantes en la plantilla laboral objeto del proceso de consolidación de empleo temporal. En el citado BOME no figura la consolidación de empleo de la plaza que ocupa Urdiales.
El litigio de Urdiales
Vayamos por partes, la actual viceconsejera es personal laboral de la Ciudad Autónoma según nos consta, ya que Inés Urdiales obtuvo el puesto de coordinadora de Programas de Garantía Social y Educación de Adultos (1997 nombramiento interno y en contrato en 1998) después de haber accedido, en 1994, a la primera edición de este plan que se puso en marcha a través de convenio entre el Ministerio de Educación y Ciencia y el entonces Ayuntamiento de Melilla. La selección de las tres maestras que consiguieron plaza en este programa se hizo a través de una oferta genérica al INEM a la que concurrieron 30 personas que tuvieron que comparecer ante un tribunal constituido al efecto por las citadas administraciones y sindicatos. Desde entonces éste ha sido el puesto de trabajo de Urdiales, salvo cuando ha ocupado puesto en el Ejecutivo local. Su plaza figura en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de la Ciudad Autónoma como "laboral no eventual" y así consta en los diferentes números del Boletín Oficial de Melilla (BOME) desde el año 2000 hasta el actual (14/07/2000 con el nº 194, 05/01/2001 nº 194, 28/12/2001 nº 194, 07/01/2003 nº 194, 02/01/2004 nº 194, 04/01/2005 nº 143 y, por último, en el nº 4.258 del viernes 05/01/2006, pagina 44, con el número 158).
Lógicamente, por la naturaleza del puesto (estructural según se reconoce en el RPT) y por haberlo ocupado antes del 31 de diciembre de 1999, fecha tope para el proceso de la consolidación de empleo que ahora se realiza, la plaza de Urdiales tendría que haber entrado en el citado proceso y así lo entiende ella pues el 08/08/2005, cuando se encontraba de vacaciones, se movió rápidamente para presentar alegaciones al listado provisional de plazas objetos del citado proceso, el cual se publicó el 04/08/2005 y en el que se daba sólo diez días para la presentación de alegaciones.
Un mes después, el 15/09/2005, la Secretaría Técnica de la Consejería de Administraciones Públicas emite un escrito en el que se rechazan las alegaciones de Urdiales por entender que su puesto no es estructural; el consejero de área, Miguel Marín (PP), entiende que no es un puesto consolidable.
Dentro del plazo previsto, a mediados de octubre, Urdiales presenta un recurso de alzada contra la decisión del consejero de Administraciones Públicas al que se contesta el 13/11/2005 mediante escrito de la Secretaría Técnica, en el que se comunica la desestimación del recurso por parte del órgano superior, la Presidencia de la Ciudad Autónoma, ya que todavía no se había producido acto administrativo firme, la ejecución del proceso de consolidación de empleo.
Por último, dentro del proceso burocrático iniciado por Urdiales, ésta presenta, en el último día de plazo, un recurso contencioso administrativo en el juzgado correspondiente el pasado 13 de enero de 2006, quince días después de la "inocentada". La notificación de la presentación de este recurso en los tribunales, según nos consta, fue comunicada al responsable de Administraciones Públicas, Miguel Marín, precisamente el viernes pasado, hace dos días, fecha del anuncio de Muñoz, de la publicación del número extraordinario del BOME en la que se da cuenta del proceso de consolidación, y de la celebración del último Consejo de Gobierno.
Así están las cosas, ésta es la información que ha trascendido hasta el momento de escribir estas líneas. El lector/a no entenderá el por qué se ha llegado a esta situación en el seno del Ejecutivo local y entenderá, lógicamente, que estas mismas dudas las tenga quien estas líneas escribe.
El proceso de consolidación
Dudas, por cierto, tuvimos ya cuando conocimos la existencia del proceso de consolidación que afecta en su mayor parte a las personas contratadas en los dos últimos años antes del 31/12/1999, espacio de tiempo en el que Melilla vivió una gran crisis política como consecuencia de la moción de censura a Ignacio Velázquez (PP), la cual conllevó la presidencia del diputado tránsfuga del PP Enrique Palacios (marzo de 1998), con un equipo de gobierno de coalición (PSOE, CpM, UPM y Grupo Mixto). Crisis que continuó tras la celebración de las elecciones de marzo 1999, con el pacto de Coalición por Melilla y GIL que llevó a Aberchan a la Presidencia de la Ciudad Autónoma, hecho que influyó en el acercamiento del Partido Popular, la Unión del Pueblo Melillense y PSME-PSOE para censurar a Aberchan, moción que prosperó en julio del 2000, cuando accedió al cargo por vez primera Juan José Imbroda, al ser apoyados estos partidos con tres diputados tránsfugas del GIL.
Del proceso de consolidación en sí ya escribimos en este espacio web y, por tanto, le recomendamos lector/a que lea lo publicado entonces (ver), el 29/10/2005, fecha en la que, casualmente, Ana Mansilla efectuó las primeras declaraciones sobre posibles ceses.