Me alegro que al final Coalición por Melilla cambiara el sentido de su voto y, así, el Pleno de la Asamblea de la Ciudad Autónoma aprobara ayer por unanimidad el convenio con el Ministerio de Educación y Ciencia y la Universidad de Granada para que la Escuela de Enfermería pase a formar parte de esta última entidad. Este convenio posibilitará que después de un cuarto de siglo sea una realidad la gratuidad de los estudios para aquellas personas que quieran cursar estos estudios en Melilla. Y me alegro en lo personal porque así se cumple un viejo sueño de José María Gómez Montes, quien concibió la idea de su creación con el embrión de la Escuela de ATS y persona que dejó tiempo y múltiples esfuerzos porque esta escuela fuera una realidad en Melilla. Para ello tuvo que luchar con muchos "fantasmas" de aquellos tiempos, que todavía permanecen por ahí, porque no desapareciera durante sus primeros años, los más difíciles. Porque conozco el tema, hoy reivindico su gestión en un momento clave, en el tránsito de lo privado a lo público y cuando se van a cumplir 25 años de la primera promoción de diplomados/as en Enfermería.
Televisión digital
Ayer fue un día clave aunque los medios de comunicación no se hayan hecho eco de la publicación en el Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma del concurso público, mediante procedimiento abierto, de la adjudicación de las concesiones de dos programas para la explotación, en régimen de gestión indirecta, del servicio público de televisión digital terrestre.
Con anterioridad ya he escrito sobre el proceso de elaboración del reglamento regulador y de los movimientos previos que se han dado en la ciudad sobre este tema que va a convulsionar el mundo de la información local (ver 26/10/2005, 27/10/2005 y 01/12/2005). Hasta ahora sólo han existido rumores sobre el tema y ha trascendido el interés de varias empresas en concurrir al concurso pero éstas, a priori, no pueden ser meros engrendros creados al efecto porque la Ley prevé este tipo de actuaciones con exigencias claras. Asimismo, en la convocatoria publicada ayer se pone como condición para participar en el concurso una garantía provisional de 300.000 € que habrán de presentar los licitadores.
Si no ocurre nada extraño, a partir de hoy existe la posibilidad de se instalen en la ciudad dos nuevas empresas de comunicación que deberán emitir a través de la televisión digital más de seis horas de programación propia y, quizás, con ello cambie el panorama informativo y deje de ser monocolor.
Así pues, expectantes, esperaremos acontecimientos.