Hoy, nuevamente, es una jornada de aniversario porque se cumplen treinta años de la arriada de la bandera española del territorio que durante noventa años fue el Sahara Español y hoy la provincia del sur de Marruecos, a pesar de que 32 países reconozcan a la República Árabe Saharaui Democrática como estado soberano de esos territorios. Tres décadas, la mitad de ese tiempo en guerra, que no han servido para mucho en la resolución del problema pues el conflicto permanece y, quizás, tienda a su recrudecimiento desde mayo de 2005, inicio de lo que se ha denominado la "intifada" saharaui con las manifestaciones proindependentistas registradas en la ciudad de El Aaiún y otras localidades del territorio que han supuesto, hasta el momento, algunos muertos, decenas de heridos y muchos detenidos.
En estos días que los saharauis del Frente Polisario celebran el aniversario, se da la circunstancia que lo hacen en los peores momentos de su situación en Tinduf, la capital del exilio en tierra argelina, debido a unas lluvias torrenciales que cayeron de forma violenta el 9, 10 y 11 de este mes y que provocaron que cerca 50% de la población se haya quedado sin hogar y las casas de otro 25% estén seriamente dañadas. Según un informe de Cruz Roja, del que dimos cuenta ayer, la enumeración de los daños que vive la citada localidad es el siguiente:
- Casas de adobe derruídas
- Stock de alimentos familiar perdido
- Pérdida de enseres domésticos
- Escuelas cerradas.
- Dispensarios y hospitales no pueden ser utilizados
- Almacenes de MLRS (Media Luna Roja Saharaui) se han visto afectados y han perdido gran parte del stock
- Los mercados han quedado cubiertos por el barro.
- Contaminación del agua
- Mayor riesgo de enfermedades: diarrea, cólera e infecciones respiratorias
- Excrementos de animales y humanos extendidos por todas las wilayas
- Miedo generalizado
En fin, como suele ocurrir, las catástrofes se ceban en los más necesitados.
Españoles de derecho
Mientras ésto ocurre en tierras africana, miles de saharauis procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf y de Mauritania peregrinan desde hace un año a Badajoz para recuperar la nacionalidad española que perdieron en 1976, cuando el Gobierno de Arias Navarro abandonó la provincia africana (ver diario El País). Provistos de sus viejos libros de familia y documentos de identidad, se empadronan en los pueblos y gestionan permisos de residencia como españoles de origen. Esos permisos son el primer paso para recobrar su antigua nacionalidad y la explicación de por qué se dirigen a Extremadura es bien sencilla: El 10 de febrero de 2005 el diario Hoy de Extremadura publicó que la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, con sede en Cáceres, emitió una sentencia en la que apoyaba al marroquí Bachir E. que vivía en Extremadura, en Badajoz, y que había litigado para tener la residencia española al haber nacido en territorio español, ya que nació en 1950 en Aaiún, en el Sahara Español. En la sentencia se deja claro que la decisión se fundamenta en que en los años sesenta el Estado había recalcado que el Sahara Español era una provincia más de España, hasta el punto de que la Ley de 19 de abril de 1961 dispone que, «la provincia del Sahara gozará de los derechos de representación en Cortes y demás organismos públicos correspondientes a las provincias españolas», regla que fue llevada a la práctica con la participación efectiva de representantes saharauis en las Cortes y en el Consejo Nacional.
La sentencia ha sido decisiva para resolver un problema que data del 10 de agosto de 1976, cuando -según recuerda el diario El País: "el Gobierno publicó en el Boletín Oficial del Estado un decreto por el que daba a los saharauis un año de plazo para reclamar la nacionalidad española. Si no la reclamaban, la perderían. Y la perdieron, porque cuando se publicó aquel texto hacía tiempo que el BOE no llegaba al Sáhara, cuyos habitantes huían hacia la frontera argelina bajo las bombas de napalm y de fósforo blanco que les lanzaban los ejércitos invasores de Marruecos y Mauritania.
El 28 de octubre de 1998 el Tribunal Supremo reconoció por primera vez la nacionalidad a un saharaui. Se trataba de Badadi Mohamed-Moulud y había nacido en El Aaiún en 1950. La sentencia sentó un precedente para las reclamaciones posteriores de miles de saharauis".
Quizás sea el primer paso para remediar una injusticia, el olvido de aquellas personas que nacieron mientras ondeaba la bandera española en lo que fue la provincia 53, o bien de aquellos que son sus descendientes directos.