La aprobación en julio por parte del Consejo de Ministros, mediante Real Decreto, del Plan Técnico de la Televisión Digital Terrestre (TDT), con el que dio cumplimiento al compromiso de impulsar la TDT, garantizando la transición de la televisión analógica a la televisión digital terrestre y que estos días ya se ha hecho realidad con la posibilidad de ver veinte nuevas programaciones en nuestros televisiores, también afecta a nivel local. De hecho, el pasado 11 de noviembre el Pleno de la Asamblea de la Ciudad aprobó inicialmente, con los votos del PP y del PSOE y la abstención de Coalición por Melilla, el reglamento regulador de la gestión indirecta del servicio de televisión digital terrestre de Melilla. Este reglamento contempla que el Gobierno local se reserva dos programas, de los cuatro que se pueden emitir a través del Canal 61 en la ciudad, y destina dos a la gestión privada.
Estos días que ahora transcurren hasta que el reglamento entre en vigor están siendo muy interesantes en cafeterías y pasillos porque rumores corren para todos los gustos. Hay quien ya ha montado un simil de despacho en una cafetería céntrica, a modo de gabinete de selección de personal, y está procediendo a entrevistas con periodistas y técnicos para configurar una plantilla. O sea, hay quien tiene claro que dirigirá una de las emisoras que gestionará uno de los programas que han de salir a concurso público. Tanta precipitación no deja de sorprender y ello conlleva que desde aquí podamos plantear una "porra" sobre las posibles empresas adjudicatarias. No es muy difícil acertar en las previsiones porque todo apunta a que algunos de los grupos dominantes en el panorama de los medios locales de comunicación buscan ramificar su ámbito de actuación y, no cabe duda, la televisión es muy apetecible y más desde que existen convenios de publicidad que garantizan unos ingresos fijos. Tanto éxito están teniendo estos convenios que hace unos días, cuentan fuentes fidedignas, el último medio de comunicación que se ha instalado en la ciudad, de acceso restringido, al parecer, también ha expresado su deseo de suscribir un convenio de publicidad. Algo, en honor a la verdad, a lo que tiene derecho, según la jurisprudencia existente sobre la publicidad institucional aunque, como hemos venido reiterando en este espacio web, tengamos serias dudas sobre el objeto y la forma de los contratos suscritos en concepto de colaboración para la inserción de publicidad.
Pero volviendo a la televisión digital terrestre, pensará el lector/a que no es posible que pueda existir un conchabeo tan claro y, realmente, yo no lo afirmo, tan sólo sugiero que pongamos los nombres en una nota, los guardemos en un sobre y se lo entreguemos a un notario. ¿El premio de la porra?. No habrá premio si se confirman esos pronósticos, habremos perdido todos, una vez más.
Ahora bien, una pista que puede desconcertar a aquellos que están apostando por este tema y están seguros de conseguir la adjudicación: en el sector de la comunicación audiovisual hay muchas empresas que provienen del sector técnico que pueden demostrar su idoneidad, en base a los pliegos de condiciones del concurso público, con respecto a aquellas que se han dedicado tradicionalmente a la información. Quizás el proceso de selección para la adjudicación de los programas se complique en el último momento.
[...] 01/12/2005). Hasta ahora sólo han existido rumores sobre el tema y ha trascendido el interés de varias empresas en concurrir al concurso pero éstas, a priori, no pueden ser meros engrendros creados al efecto porque la Ley prevé este tipo de [...]