La revista Interviú ha publicado esta semana el artículo anunciado por el presidente de la Autoridad Portuaria, Arturo Esteban, a la sazón también presidente regional del Partido Popular, sobre presuntas irregularidades en la adjudicación de las obras de la nueva estación marítima. Hay que reconocer que Esteban estaba bien informado aunque, si el contenido del artículo es cierto en su totalidad, al presidente de la Autoridad Portuaria le ha fallado su sistema de información con respecto a las actividades de la institución que preside.
La revista Interviú ha publicado esta semana el artículo anunciado por el presidente de la Autoridad Portuaria, Arturo Esteban, a la sazón también presidente regional del Partido Popular, sobre presuntas irregularidades en la adjudicación de las obras de la nueva estación marítima. Hay que reconocer que Esteban estaba bien informado aunque, si el contenido del artículo es cierto en su totalidad, al presidente de la Autoridad Portuaria le ha fallado su sistema de información con respecto a las actividades de la institución que preside.
En el citado artículo, firmado por Daniel Montero, llaman la atención varios párrafos. Entre ellos, voy a destacar el siguiente, que relaciona al director del Puerto, José Luis Almazán y al ingeniero Fernando Gutiérrez: "Desde el primer momento, Almazán procuró colocar junto a él a Fernando Gutiérrez Álvarez, uno de sus más íntimos compañeros cuando ambos estudiaban la carrera de ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. En octubre del mismo año, la Autoridad Portuaria contrató a la firma UG21 para la dirección de obras de la nueva alineación del muelle Ribera 1. UG21 es una sociedad limitada que en aquella época carecía de actividad comercial en Melilla y en la que, semanas antes de acceder a la contrata, había entrado a trabajar el ingeniero Gutiérrez. El proceso de ejecución fue de 339.508 euros, y el ingeniero delegado por la firma en la ciudad fue precisamente Fernando Gutiérrez, quien residió incluso en casa de Almazán tras su llegada a la ciudad. Es un extremo que el director del puerto se ha negado a confirmar, 'ya que -dice- pertenece a mi vida privada'". Si es cierto o no, lo que aquí se dice, es perfectamente demostrable, Melilla es una ciudad pequeña y todo se sabe.
Hay otro párrafo que sorprende porque se refiere a la relación familiar entre el ingeniero Gutiérrez y uno de los directivos de la empresa adjudicataria: "Portavoces de la Autoridad Portuaria han negado categóricamente que exista relación familiar entre el empresario y el ingeniero del puerto. Pero en la información registral del Colegio de Ingenieros, Fernando Gutiérrez Álvarez figura con un domicilio en Madrid, el mismo que, en la guía telefónica, figura a nombre de Alberto Gutiérrez Manjón, el directivo de Elsan-Pacsa".
En fin, mejor será que usted, lector/a, compre el ejemplar de Interviú y analice su contenido porque, puede ser, como apunta el consejero de Administraciones Públicas, Miguel Marín, sobre otro tema, el relacionado con la "Operación Saco", que las palabras, en este caso de Alonso Díaz (secretario de Organización del PSOE), son fruto de una estrategia socialista que busca desviar la atención de los problemas por los que atraviesa España (ver Melilla Hoy). Y es que, gracias a Miguel Marín los melillenses ya sabemos que "estos problemas están llevando a España al 'caos', a través de enfrentamientos con distintos sectores de la sociedad, como son los ganaderos, los pescadores, los mineros, numerosas familias que están en contra de la LOE, la iglesia y un largo etcétera que Marín enumeró para argumentar su postura" (ver El Telegrama)...
Menos mal que tenemos a líderes como Arturo Esteban y Miguel Marín en nuestra clase política porque, a lo mejor, si no me hubieran desmenuzado e indicado la lectura de las noticias referenciadas, es posible que yo las hubiera entendido de otra manera. Es posible...