Andaba yo un poco desorientado en el análisis de los hechos que se están produciendo en los últimos días, como consecuencia de la "Crisis de las Vallas", cuando nos han facilitado los datos de la encuesta realizada por Sigma 2 sobre estos temas.
De esta consulta, que se ha realizado gracias a la financiación de Proyecto Melilla (se dice que ha costado 15.000 euros), dentro de las acciones variables del Plan de Promoción Económica, hemos podido conocer, entre otros datos, que: "Las avalanchas de inmigrantes frenan iniciativas empresariales en Melilla" (Melilla Hoy), Fíjese lector/a, no había caído yo en esa interpretación de las consecuencias y debe ser porque, con tanto flujo de movimientos divergentes ante mi puerta, he debido perder el "norte", ¡preocupado que estaba en estos días por la inversión empresarial en la ciudad!.
Pero, claro, cada uno a lo suyo y a defender su parcela. Me ha sorprendido este gasto de Promesa pues parece un justificante en la línea de las habituales declaraciones del viceconsejero de Turismo, Javier Mateo, del que me ha extrañado que no haya comparecido estos días para anunciar que miles de futuros visitantes han anulado su próximo viaje a la ciudad como consecuencia de los sucesos polémicos.
Y es que todos interpretamos los hechos a nuestra manera. Por ejemplo, no vale la pena recordar aquí todas las opiniones que existen sobre el proceso legal de las devoluciones o expulsiones de los inmigrantes que han atravesado, o tocado la valla fronteriza. Ni le cuento lector/a, hay materia para una tesis doctoral. Sobre los hechos ocurridos en los últimos días, como ejemplo de interpretaciones, me ha dejado consternado ésta que he encontrado en la página web del Partido Obrero de Argentina: "Otros miles, rechazados por las balas, se esconden ahora, como animales, en el bosque vecino, mientras un helicóptero militar español guía los disparos de la gendarmería marroquí. De esos hombres, mujeres y niños ocultos en la espesura, se supone que muchos, heridos por los disparos, ya habrán muerto" (ver). Faltar, faltar a la verdad, en esencia, no lo hace esta interpretación porque es cierto que han existido disparos y muertos pero dista mucho de lo que creemos por estos lares sobre lo que realmente pasó o está pasando.
Todo el mundo cuenta los hechos a su manera (yo, también) pero hay una persona que en los últimos meses se ha ganado un lugar privilegiado por méritos propios: el viceconsejero de Medio Ambiente, Guillermo Merino (PP), valor en alza como desenfrenado azote del PSME-PSOE, quien ayer disfrutó, en comparecencia pública, con su peculiar narración cronológica de algunos de los hechos devengados de la "Crisis de las Vallas". Después de escuchar a Merino estoy en duda si existen mundos paralelos.
Debe ser así porque el contenido, de lo tratado en las conversaciones telefónicas que mantuvieron los reyes de España y Marruecos, ha mutado en innumerables versiones contradictorias que parecen de otras dimensiones paralelas. Hasta Imbroda tiene la suya: las conversaciones "no tuvieron nada que ver" con la devolución de 73 inmigrantes a Marruecos.
Sin embargo, hay una realidad que permanece mientras se escribe este comentario: "Alrededor de mil inmigrantes subsaharianos que se encuentran actualmente en la ciudad marroquí del Guelmim, en la zona limítrofe al territorio del Sahara Occidental, serán hoy repatriados en aviones marroquíes. La mayor parte del grupo fue conducido el martes pasado por la policía marroquí al sur, junto a la frontera desértica con Mauritania, pero tuvieron que trasladarlos a Guelmine ante la negativa tajante del país vecino a acoger a los clandestinos. No obstante, los agentes llegaron a abandonar en el desierto a varias decenas de subsaharianos, que todavía son buscados por helicópteros de la ONU y vehículos de las ONG...".