Hoy, nuevamente, somos centro de la actualidad informativa y de ello se encargarán las decenas de periodistas que se han desplazado a la ciudad y su entorno para cubrir la visita de los secretarios de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, y de Inmigración, Consuelo Rumí, así como para informar de la situación que viven los inmigrantes al otro lado de la valla. Es una jornada de espera para conocer la repercusión "de los graves sucesos que ocurren en Melilla", expresión muy común en los últimos días.
Los entremeses de la actualidad los sirvieron el pasado sábado los integrantes de la delegación del Partido Popular, encabezada por Ana Pastor, que no aceptaron participar en la expedición de hoy y se adelantaron 48 horas para exponer su punto de vista particular y pedir el cese de Consuelo Rumí. Todo un detalle de cortesía parlamentaria de los populares. Es una lástima que este tema se utilice en la batalla política y no se consensúen medidas porque la tragedia humana exige mayor altura ética a nuestros representantes políticos.
Mientras, sin dejar el tema de la inmigración que está en la agenda bilateral, se ultiman los preparativos de la Cumbre Hispano Marroquí a la que no están convocados los representantes de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, decisión del Gobierno español que ya comentamos ayer. Sin embargo, hoy es noticia que el Gobierno ceutí no se fía de la noticia publicada por el diario "El País" y pide al Ejecutivo central que conteste a la solicitud que realizó hace días de participar en la citada cumbre, así como ha señalado que "ni Ceuta ni Melilla han pretendido crear ningún problema ni llevar a cabo ninguna actitud de provocación, de ninguna manera". La verdad es que el Ejecutivo central no ha sido claro en este tema y se echa de menos una declaración oficial. Y qué vamos a contar de las declaraciones del presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, fiel a su línea habitual y en el tono cortés y mesurado al que nos tiene acostumbrados, calificó ayer al Ejecutivo central de "servil" ante Marruecos, así como señaló que aquél tiene una actitud "deplorable" y reprochó a Zapatero "dar la espalda" a la Asamblea de la Ciudad Autónoma "que representa a la soberanía popular y a la ciudadanía". El tono de Imbroda siempre ayuda a superar inconvenientes que se dice.
Ironías a un lado, la actualidad informativa local se centra, principalmente, en el Pleno de la Asamblea de Control del Ejecutivo, segundo que se va a realizar en el año en curso, después del abortado del 29 de julio que duró apenas cinco minutos. Existe expectación sobre el desarrollo de la sesión plenaria en la cual el Ejecutivo de Imbroda deberá contestar a temas polémicos conocidos como la Comisión de Investigación al presidente de la Ciudad o los convenios de publicidad con los medios de comunicación. Esperemos que esta vez no haya sorpresas y la ciudadanía conozca la versión del Ejecutivo local.